Conquistar Territorio: Un llamado a compartir el evangelio

Nuestro lema como iglesia en el 2026 es “Conquistar Territorio” y más que un lema es un llamado a cumplir la misión de Dios para el mundo: compartir su evangelio en cada rincón.

El 22 y 23 de mayo, los jóvenes de la Iglesia del Chicó activaron el evangelismo en las calles bogotanas. El viernes en el barrio La Soledad, y el sábado en la calle 100. Sin duda, fue un fin de semana muy poderoso y aquí puedes leer acerca de lo sucedido.

Viernes 22 de mayo — Barrio La Soledad

Como iglesia, desde inicio de año hemos estado orando y visitando la sede de la ICCC en el barrio La Soledad, pero Dios había colocado una estrategia poderosa en el corazón de los pastores: evangelizar en las calles del barrio. Una zona muy transitada y espiritualmente muy necesitada.

1 Timoteo 1:7: “Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez, sino de poder, amor y autodisciplina.”

Dios nos dio un lugar estratégico para cumplir su obra, justo al lado del CAI del Park Way.

En ese momento, con la autoridad del Señor nos apoderamos espiritualmente de la zona, cumpliendo de esta manera el lema de este año: “Conquistando Territorio”.

Entregamos tratados en medio de la alabanza pública y aunque no todos los transeúntes estaban dispuestos a recibir el mensaje del evangelio, la mayoría lo hizo con respeto y disposición para escuchar la Palabra.

La alabanza, a cargo de Samuel en la caja, Diego y Carlos Gómez en la guitarra, acompañados por la voz de todo el equipo generó un tiempo maravilloso y espiritualmente muy poderoso.

La misionera Quoffy tuvo la oportunidad de hablar con un hombre que se dispuso a narrar la situación de su vida y sus dos hijas, luego se mostró dispuesto a recibir el evangelio y deseoso por asistir a la iglesia de La Soledad. Esta conversación terminó con la declaración de fe por parte de aquel hombre, ¡gracias a Dios!

Quoffy, quien además estaba cumpliendo años ese día y prefirió celebrarlo hablando del regalo de la gracia de Dios, también habló con Paola, una recicladora de la zona, quien abrió su corazón y le entregó su vida a Cristo, alegrando así al Señor, a la cumpleañera y a todo el equipo.

El caso de un hombre conocedor del evangelio, pero confundido en su doctrina fue un reto que terminó de manera victoriosa gracias a la forma como Carlos Andrés, Quoffy y la pastora Olguita lo abordaron, mostrándole la gracia y el amor de Jesús, pero también la verdad bíblica.

“Fue una experiencia que nos recordó que Dios sigue abriendo puertas y preparando vidas para escuchar de su amor”, mencionó la pastora Olga.

No obstante, la situación no fue tan tranquila. En un momento de la noche, una persona de aspecto desaliñado se acercó al grupo. Su caminar era pesado y en sus ojos había algo raro: estaban dilatados, rojos y muy abiertos. Con voz firme y llena de rabia, exclamó:

“¡DIOS NO ES REAL!”

Le gritó la misma frase a quienes tocaban la alabanza. Sin duda alguna, no era alguien a quien fácilmente se le entregaría un tratado, pero eso no fue un obstáculo. Con convicción y firmeza se le entregó uno de los panfletos y para sorpresa de todos (quienes oraban mentalmente), a pesar del odio y el rechazo que mostró inicialmente aquel hombre, se detuvo, leyó las primeras líneas y contrario a lo que se esperaba, lo llevó a un bolsillo de su vieja chaqueta para seguir adelante.

Al final fue más la alegría que la frustración, pues sin duda alguna este encuentro no fue coincidencia y el Señor hará el resto de la obra en él y en otros, quienes directa o indirectamente fueron tocados aquella noche por la presencia del Espíritu Santo junto a aquel CAI.

Sábado 23 de mayo — Calle 100

Preparados, entusiasmados y con mucha valentía, los jóvenes del grupo Nest de la Iglesia del Chicó se tomaron la esquina de la Avenida 19 con calle 100 en Bogotá con el propósito de evangelizar a los transeúntes que recorren este sector en sus vehículos o caminando.

Por medio de elementos visuales tales como pancartas, letreros, tratados y música entraron en acción. Vale la pena destacar que, a propósito del mundial de fútbol que inicia por esos días, se diseñó una lámina, tipo panini, para que las personas accedieran al mensaje escrito que invitaba a reconocer a Jesús como el mejor y el verdadero campeón.

Se dividieron en tres grupos: unos eran los encargados de la música, quienes llamaban la atención de todos; otros entregaban las láminas del mundial y generaban mucha expectativa; y por último los que izaban un cartel que expresaba con letras gigantes la frase: “Jesús te ama”. Todos con la convicción de que Jesús estuvo con ellos y fue honrado con lo que en esta concurrida calle sucedía.

Vicky contó que un día antes había tenido una presentación del grupo de percusión en el colegio, pero sentía que no había hecho un buen trabajo y estaba desanimada. No obstante, Dios la equipó para ese día. Diego, el director de la música, la invitó para que se sumara al equipo y fue de gran valor su aporte.

Vicky nos recuerda que habrá veces en las que sentimos que no estamos dando el 100%, o que no tenemos talento suficiente, pero Dios no ve las cosas como nosotros. Él ve el potencial y la disposición, no podemos olvidar que Él mismo nos ha escogido y su Espíritu Santo nos equipó para servirle y edificar la iglesia con los dones propios.

En medio de la actividad, los jóvenes corrían de un lado a otro. Algunas personas aceptaban y otras no, pero ellos no se rendían. El cartel, que se veía desde una buena distancia, generó que muchos carros pitaran en respuesta a lo que allí se proclamaba.

Entregar tratados con el mensaje del evangelio es exponerse al rechazo y a las malas miradas, pero también es una excelente oportunidad para que muchas personas, quienes responden con una amable sonrisa y una amable mirada, agradezcan en señal de aceptación.

No todos los cristianos tienen el valor o la disposición para evangelizar en la vía pública; sin embargo, los jóvenes de la Iglesia del Chicó se prepararon, oraron, creyeron y lo hicieron. Las palabras de Pablo a Timoteo que dicen:

“No permitas que nadie te subestime por ser joven. Sé un ejemplo para todos los creyentes en lo que dices, en la forma en que vives, en tu amor, tu fe y tu pureza”,

los impulsó con convicción y obediencia.


Estos jóvenes nos dejan una lección: no necesitas ir muy lejos para compartir del Señor. En tu barrio, en tu zona, en tu entorno laboral, familiar o académico puedes compartir el mensaje de Jesús.

Estas dos actividades evangelísticas realizadas por los jóvenes de la Iglesia del Chicó nos dan un claro mensaje y es que un tratado, una lámina del mundial enfocada en Jesús o incluso un papelito con un versículo puede ser la semilla que una persona necesitaba para que la Palabra quede sembrada en su existencia. Dios utiliza todos los recursos para llegar a otros y también para hablarnos a nosotros.

Recuerda iglesia: Todos los días tenemos una actividad evangelística y todos los momentos son perfectos, y así como Sebastián, quien en el camino a su casa aprovechó para entregar láminitas del mundial con el mensaje de amor de Cristo al conductor del Didi. Todos tenemos el momento perfecto y es hoy, solo necesitas dejarte dirigir por el Espíritu Santo.