Bautismo en agua
“El que creyere y fuere bautizado, será salvo.” Marcos 16:16
El Bautismo: Un acto
de obediencia
Celebramos juntos nuevas vidas que decidieron
seguir a Cristo
Noviembre 30
Nuevos comienzos en Cristo
El pasado 30 de noviembre, como iglesia vivimos un momento lleno de gozo y gratitud: celebramos los bautizos de hermanos y hermanas que dieron el paso de declarar públicamente su fe en Jesús.
Cada bautizo fue un testimonio de obediencia, convicción y entrega. Acompañamos a cada uno con alegría, orando para que Dios siga fortaleciéndolos en este nuevo capítulo espiritual.
Como familia espiritual, seguimos dando gracias a Dios por lo que Él está haciendo en nuestra iglesia y en cada corazón. ¡Toda la gloria sea para el Señor!
El Bautismo: Un acto
de obediencia
Una expresión pública de fe y obediencia a Jesús
Una declaración de fe
El bautismo en agua es una expresión visible de nuestra fe en Cristo. A través de él, mostramos al mundo que hemos decidido seguir a Jesús.
Un símbolo poderoso
Al sumergirnos en el agua representamos la muerte a nuestra vieja vida; al salir, simbolizamos la resurrección a una vida nueva con Dios.
Un momento de celebración
Cada bautismo es motivo de alegría. Es el testimonio de una vida transformada y una nueva etapa en el camino espiritual.
Un paso de obediencia
Jesús nos enseñó con su ejemplo a bautizarnos. Este acto no es solo simbólico, es una respuesta obediente al llamado de Dios.
